jueves, 21 de julio de 2011

Sombra aquí, sombra allá

Aviso que, tras leer lo que he escrito, y para que nadie lo confunda con un anuncio si llegan a esta entrada por algún buscador, todo lo que cuento es verdad, que la marca que menciono nunca se ha puesto en contacto conmigo y mi conocimiento de ésta se limita a la compra y uso de alguno de sus productos.
Lo que tiene estudiar para unas oposiciones, es que tienes épocas buenas, en la que estás muy concentrada y todo va como la seda en los estudios, y otras no tan buenas, en las que, o bien te cuesta concentrarte y por muchas horas que le eches, parece que nada se te quede y te distraes hasta con el vuelo de una mosca. Si encima ya no trabajas y solo estudias, los extremos se multiplican, por lo que los descansos son muy necesarios sino quieres que "se te vaya la olla" y empieces a hacer locuras (¿cómo escribir esta entrada?).

El año pasado estudiaba y trabajaba, y aproveché mis vacaciones para estudiar a tiempo completo cuando los exámenes se acercaban. La parte del estudio fue bien (a pesar de que los resultados no fueron los esperados), pero llegó un momento en el que me di cuenta de que no estaba descansando lo suficiente. Fue un día después de "cantar" en clase. Cuando volvía a casa me vi reflejada en un escaparate que tenía unos espejos y me vi con la cara demacrada. Bueno, quizás no demacrada, pero si que no tenía buen aspecto, iba vestida de cualquier manera y no me había puesto ni una pizca de maquillaje. Un cuadro, vamos.
Me di cuenta de que no podía seguir así o el día del examen iba a tener una pinta aun peor y el tribunal valoraba uno por uno los exámenes con el examinado delante, así que tenía que empezar a espabilar si quería solucionarlo. Cerca de allí había una tienda de productos de belleza y peluquería. Nunca había entrado, pero esa vez lo hice. Miré un poco en la zona de maquillaje y, de repente, me fijé en los extraños precios de un expositor de una marca que no conocía: Essence. Tenían que estar mal. Nada costaba más de 4 euros, y la mayoría bastante menos. Eso no era un "Cadena 100" o "Todo a 1 euro", y sin embargo eran escandalosamente baratos. Pero eran esos precios y, después de hablar con la vendedora y de que me convenciera de su calidad, no pude evitar comprar unas sombras de ojos y un corrector líquido para probarlos. Como podéis apreciar en la imagen, he vuelto más veces (y no está todo lo que tengo).

Nunca he sido amiga de maquillarme demasiado. Empecé tarde, cometí errores (como todas) y aprendí poco a poco a maquillarme correcta y discretamente para ir al trabajo y un poco más atrevida para la noche. Tengo lo básico y soy una maniática de los olores, así que suelo tener que gastarme bastante en lo poco que uso. O más bien tenía, porque ahora, gracias a Essence, he vuelto a empezar a experimentar con el maquillaje, los colores y las texturas, y todo ello a un precio mínimo. Algunas pruebas han salido mal, claro, pero otras han salido muy bien. Es como un juego que me anima y me hace sentir guapa hasta los días que estoy agotada y algo baja de moral, algo realmente muy importante cuando estás opositando a tiempo completo, pero también en cualquier otro momento de nuestra vida. Y al final, cuando nos arreglamos, ¿no se trata de eso?

¿Conocíais Essence? ¿Os maquilláis habitualmente o solo en determinadas ocasiones?

5 comentarios :

Lady Boheme dijo...

Hala! Lo tendré en cuenta. Me maquillo muy poco aunque como soy un poco compradora compulsiva, tengo bastante maquillaje. Casi todo, de Yves Rocher por el tema de que son productos vegetales y no los testan en animales. Investigaré esta marca, que no la conocía! Aunque ya te digo, que generalmente salgo de casa deprisa y corriendo y ni siquiera me acuerdo del corrector de ojeras. ¡Parezco un panda!

Pero bueno, me da un poco igual... jeje!

Curiosidad: dónde y cómo aprendiste a maquillarte? Eso es algo que debería hacer...

Besazos y ánimo con las opos!!!

Kasumi dijo...

Yves Rocher fue la primera marca que usé y con sus productos hice mis primeros "experimentos". Si hoy no los uso es porque no me gustan sus sombras de ojos y hoy día es lo que resalto, pero me encantaban sus barras de labios y aun tengo alguna que uso para ocasiones especiales.
Y si te preocupan las pruebas en animales, Essence te va a encantar porque está en contra y tampoco las hace, ni ellos ni a través de terceros.

Y sobre como aprendí a maquillarme, me ha salido una respuesta tan larga, que te voy a dar la respuesta corta y, si interesa, haré una pequeña entrada desarrollándola:
1º no teniendo miedo a equivocarte
2º no maquillándote justo antes de salir (si es un desastre, que al menos te de tiempo a quitártelo) o justo el día que quieres ir especial
3º consultando a vendedoras que sepan lo que venden.
Y sobre todo, no teniendo miedo a equivocarte. De los errores también se aprende.

Lady Boheme dijo...

Me encantaría leer una entrada sobre maquillaje!

Pues nada, probaré, pero soy bastante torpe. Me apunto essence, pero ahora mismo no me planteo comprar maquillaje...

¡Besos!

Soycazadoradesombrasylibros dijo...

madre mia¡¡tendrias que verme con 16 años creo que de tanto maquillarme ahora huyo^^solo cuando tengo ocasiones especiales^^

Kasumi dijo...

Lady: Pues habrá entrada, de hecho 2: una que ya tenía pensada de un libro del tema que ha caído en mis manos y la de consejillos básicos.
Y créeme, en cuanto pruebes Essence, y te duela tan poco el bolsillo, si eres tan compradora compulsiva como dices, seguro que repetirás: sacan una minicolección nueva cada 2 meses (más o menos) y cuando hay cambio de temporada del expositor grande, liquidan muchos productos a precio único: 0'99 euros.

María: ¿Quién no se ha pintado desastrosamente con 16 años? Cuatro dotadas, el resto seguro que hemos metido más la pata que otra cosa (solo hay que ver las fotos de esa época para querer quemarlas, ¡yo la primera!)

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